@miguelgallardo | Dr. (PhD) Ing. Miguel Gallardo
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El Arte de Hacerse Respetar · Schopenhauer
Tratado sobre el honor · Análisis Pericial, Dialéctica Erística y Deconstrucción Forense (Edición Ampliada)

Autor de la obra: Arthur Schopenhauer (1788‑1860)
Edición consultada: El arte de hacerse respetar (Tratado sobre el honor), trad. Fabio Morales, ed. Franco Volpi, ePub r1.0 Titivillus 06.02.15.
Análisis crítico y pericial: Dr. Ing. Miguel Ángel Gallardo Ortiz (PhD) · miguelgallardo.es · cita.es
Trilogía pragmática de Schopenhauer: El arte de tener razón · El arte de insultar · El arte de hacerse respetar
Metaenlaces: Heurística · Hermenéutica
Expediente académico: Filosofado Gallardo · Tesis Doctoral · Policiología
Análisis de obras afines: El director · Un mundo sin miedo · Garzón · Alcantarillas · Informe Jano · Jefe de espías · Espías de Suárez · La casa · Yo entré en el CESID

Perspectiva hermenéutica y deconstructiva: Este tratado schopenhaueriano se analiza aquí como un manual de blindaje reputacional frente a la difamación institucional, la agresión corporativa y el abuso de poder. Desde la ética pericial del Dr. Gallardo, el honor no es un lujo moral, sino un activo procesal que debe ser defendido con rigor epistémico, no con violencia animal. Esta edición ampliada incorpora un corpus adicional de citas extraídas del manuscrito original.

Índice de contenido

🧠 I. Heurística del Honor Civil y la Falsedad Ideológica

«El honor es la opinión que tienen los demás acerca de nosotros, y en especial la opinión general de quienes saben algo de nosotros. Y más específicamente aún: es la opinión general de quienes están calificados para opinar acerca de nosotros, conocen nuestro valor en cualquier aspecto digno de consideración, aspecto que va a determinar la respectiva especie del honor. De ahí que se lo pueda denominar el representante de nuestro valor ante los pensamientos ajenos.»

— Schopenhauer, Máxima 1, pág. 18.

«Tal opinión, por ser un mero pensamiento en cabezas ajenas, no puede tener valor por sí misma. Pues si las ideas de los demás fueran privadas de toda posibilidad de tener un efecto externo, cabría considerarlas como prácticamente inexistentes, y en principio a mí me debería dar igual si Cayo piensa esto o aquello de mí, o si piensa otro tanto de Sempronio. ¿Qué puede resultarme más indiferente que sus pensamientos tomados por sí mismos, es decir, sin que tengan resonancia exterior y, en consecuencia, sin que me afecten?»

— Schopenhauer, Máxima 2, pág. 18.

El Dr. Gallardo, en su tratado de Policiología, conecta esta definición con la guerra informativa y la manipulación de la opinión pública descrita en El informe Jano y Las alcantarillas del poder. Los aparatos del Estado no destruyen físicamente al investigador; destruyen su «representación ante los pensamientos ajenos» mediante dosieres prefabricados y filtraciones interesadas. El honor, aunque inmaterial, determina si los jueces, los clientes o la sociedad otorgarán su confianza al perito independiente.

«El honor, y el valor al cual este representa, sean de dos clases: alguien puede perder su honor sin haber perdido su valor, y viceversa [...] el círculo de influencia de cada cual es el árbitro de su honor, y la falsa apariencia acaso engañe a alguien, pero difícilmente engañará a todos, es normalmente nuestra verdadera naturaleza, y no la aparente, la que determina a la opinión general.»

— Schopenhauer, Máxima 3, pág. 19.

Esta distinción entre «honor» (apariencia) y «valor» (hecho objetivo) es fundamental para el contrainforme pericial. Los gabinetes de prensa corporativos y los operadores políticos (como los descritos en El director) fabrican un «honor aparente» para ocultar quiebras financieras y mordidas. Sin embargo, el método heurístico de cita.es asume que la verdadera naturaleza de los hechos acaba imponiéndose: la falsedad ideológica puede engañar temporalmente a un tribunal, pero la deconstrucción forense de la contabilidad o de los discos duros restablece la correspondencia con la realidad.

🛡️ II. La Irrecuperabilidad de la Evidencia Dañada

«El honor, es decir, la opinión general de los demás, tiene como basamento último el presupuesto de que las personas nunca cambian, sino que permanecen para siempre las que son, y que, por lo tanto, se nos seguirán manifestando como alguna vez los conociéramos; de ahí que se use en inglés la palabra character para referirse al nombre, a la reputación o al honor. Esta es la razón de que, en rigor, el honor no se pueda recuperar —por nada en el mundo— una vez que se lo ha perdido. Y esto lo distingue de todos los demás bienes y le imprime un carácter casi absoluto.»

— Schopenhauer, Máxima 7, pág. 22.

El Dr. Gallardo aplica este principio de inalterabilidad al análisis de la cadena de custodia y la seguridad informática. En la doctrina de APEDANICA, cuando un sistema de información pública o el sumario de una macrocausa sufren una intrusión o manipulación deliberada (como las documentadas en Yo entré en el CESID y La casa), la confianza en la integridad de la prueba se extingue eo ipso. Al igual que el buen nombre en la cita de Shakespeare que Schopenhauer trae a colación:

«Good name in man and woman, dear, my lord, Is the immediate jewel of our souls. Who steals my purse steals trash, 'tis something, nothing; 'Twas mine, 'tis his, and has been slave to thousands. But he that filches from me my good name Robs me of that which not enriches him And makes me poor indeed.»

— Shakespeare, Otelo, III, 3, citado por Schopenhauer, pág. 22.

Una vez que la cadena de custodia de una evidencia digital ha sido «robada» por un «embozado», el procedimiento judicial se empobrece sin remedio, y la verdad oficial se transforma en un simulacro insalvable.

🚔 III. La Paradoja de la Ofensa Soportada y el "Summum Malum" Animal

«La honra de un hombre no se basa en aquello que hace, sino por el contrario en aquello que padece, en lo que le sucede. En efecto, mientras que según los principios del honor antes descrito la honra de cada uno dependía de aquello que hacía o decía él mismo; en este otro, depende de lo que hace o dice cualquier otra persona, y por ello está en manos —e incluso en la punta de la lengua— de cualquiera.»

— Schopenhauer, Máxima 2 (Contra 6), pág. 31.

«¿No es un golpe, entre todas las cosas de este mundo, el peor de los males, el summum malum, más grave aún que la muerte y la condenación eterna? Con sólo pensar en él, a un auténtico caballero se le erizan los pelos.»

— Schopenhauer, Máxima 2 (Contra 6), pág. 32.

Este pasaje expone el «honor espurio» o caballeresco que el Dr. Gallardo combate desde la ética pericial y la deontología judicial. Subordinar la reputación de un ciudadano libre a «la punta de la lengua de cualquiera» o a la agresión física representa el colapso de la civilización y el triunfo de la animalidad.

Esta misma distorsión erística se observa cuando las redes de difamación oficialista orquestan campañas de acoso e interponen querellas temerarias contra jueces independientes o peritos de parte, intentando que el investigador «padezca» un castigo reputacional para apartarlo de la fiscalización del delito, táctica documentada en Un mundo sin miedo y Garzón, el hombre que veía amanecer.

🚨 IV. La Falacia de la "Palabra de Honor" y las Cloacas del Estado

«...sólo hay una palabra a la que nunca se pueda faltar, la palabra de honor, es decir, aquella mentada en la expresión «¡Por mi honor!» (lo que da la impresión de que fuera lícito faltar a cualquier otra). E incluso cuando se haya traicionado esta palabra de honor, se puede salvar el honor por medio del recurso universal de retar a duelo [...] Además, sólo existe una deuda que debe ser pagada: la del juego. Con otro tipo de deudas, y la renuencia a saldarlas, se podrá desollar vivos a judíos y cristianos: eso no afectará en lo más mínimo al honor caballeresco.»

— Schopenhauer, Máxima 6, pág. 34.
[Código de Honor Espurio] ───(Tolerancia Magnánima)──► [Incumplimiento de Deudas Civiles] │ │ (Mentira Permitida) (Falsa Palabra del Cargo) ▼ ▼ [Amparo en el Secreto de Estado] ────────────────────────────► [Tráfico de Influencias / Cloaca]

Para un analista criminalístico experto en criptología y contrainteligencia, esta máxima desvela la hipocresía del corporativismo militar y del espionaje de Estado. Al contrastar este cinismo con las memorias de los servicios secretos españoles —El jefe de los espías, Los espías de Suárez, La casa y Yo entré en el CESID— se comprende la naturaleza de los «pactos de silencio». Los altos funcionarios de inteligencia se autoeximen de cumplir con las leyes generales y con las deudas de transparencia democrática, amparándose en una «palabra de honor» grupal que solo sirve de blindaje para el cohecho, el tráfico de influencias y el desvío de caudales públicos.

⚖️ V. El "Bon Ton" de la Razón frente a la Estulticia Corporativa

«Colocado así el honor de cada cual en sus propias manos —tal como lo aconsejan la naturaleza y la razón—, cada uno lo defenderá en su aspecto activo, como ahora lo hace en el pasivo. Sólo entonces, a mi juicio, se habrá impuesto el verdadero bon ton; especialmente porque la inteligencia y la razón se expresarán libremente, sin tener que consultar si incomodan a los pareceres de la estulticia; y no habrá necesidad de arriesgar a los dados la cabeza que alberga a las primeras, por el cráneo huero donde mora esta última.»

— Schopenhauer, Epílogo, pág. 41.

«...convertir una disputa entre los derechos o una controversia de opiniones en un altercado entre las fuerzas físicas; se trata del caso más absurdo de una μετάβασις εἰς ἄλλο γένος [salto a otro género].»

— Schopenhauer, Epílogo, pág. 43.

El dictamen final del Dr. Gallardo prescribe que el investigador debe rechazar el «salto a otro género» propuesto por el contrincante erístico. Cuando un informe oficial o un libelo mediático ataca con falsedades, responder con idéntica tosquedad animal es descender al nivel de la chusma interior (óchlos) descrita por Proclo. El verdadero bon ton procesal consiste en forzar la contienda estrictamente en el terreno de los argumentos científicos y la verificación tecnológica irrefutable, donde la razón pericial terminará siempre por imponerse sobre el «cráneo huero» de la estulticia institucional.

«...la raison finira toujours par avoir raison [que la razón terminará siempre por tener razón].»

— Schopenhauer, Epílogo, pág. 42.

📜 VI. Florilegio Ampliado: Nuevas Máximas y Citas Brillantes

A continuación se exponen, con rigor textual, un corpus adicional de sentencias elocuentes e ingeniosas del tratado, no incluidas en la edición anterior, acompañadas de su hermenéutica forense.

🔹 A. El honor como premio de la virtud (praemium virtutis)

«El honor constituye el premio de la virtud (τῆς ἀρετῆς ἄθλον).»

— Schopenhauer, citando a Aristóteles (Ética a Nicómaco, IV, 7), pág. 9.

Esta definición aristotélica, que Schopenhauer recoge, establece que el honor genuino solo se obtiene mediante la virtud demostrada. El Dr. Gallardo la aplica al peritaje independiente: la reputación del perito no se construye con acreditaciones formales vacías, sino con la virtud epistemológica de la honestidad intelectual y la precisión técnica.

🔹 B. La gloria como sombra de la virtud (cita de Séneca)

«La gloria es la sombra de la virtud; aun contra su voluntad la acompañará. Pero, así como unas veces la sombra antecede y otras sigue, o se sitúa a la espalda, igualmente la gloria en ocasiones va delante de nosotros y nos brinda su contemplación, en ocasiones sigue detrás de nosotros tanto más espléndida cuanto más rezagada, una vez que se alejó de ella la envidia.»

— Schopenhauer, citando a Séneca (Cartas a Lucilio, 79), pág. 63.

Esta cita de Séneca, que Schopenhauer incorpora, es una lección de paciencia forense. El perito independiente puede ser vilipendiado en vida, pero su obra técnica, como la sombra de la virtud, termina por resplandecer cuando la envidia se desvanece. El Dr. Gallardo la utiliza para blindar moralmente al investigador frente a los linchamientos mediáticos.

🔹 C. La anécdota de Sócrates y la patada del asno

«Cuando alguien que no soportaba las moralejas de Sócrates le dio una patada, este, lejos de inmutarse, se dirigió a un sorprendido testigo, en los términos siguientes: "Si un asno me hubiera golpeado, ¿lo demandaría yo?"»

— Schopenhauer, citando a Diógenes Laercio (Vida de los filósofos, II, 21), pág. 37.

Esta anécdota es un modelo de ecuanimidad pericial. El investigador técnico no debe responder a la patada del «asno» institucional con otra patada, sino con la indiferencia filosófica y la contundencia documental. La injuria no afecta al honor del sabio, sino que revela la bajeza del agresor.

🔹 D. La actitud de Crates ante la bofetada

«Crates había irritado al músico Nicódromo por medio de discursos satíricos, por lo que este le dio una bofetada, que hizo que le sangrara y se le inflamara el rostro. A continuación, Crates ató a su frente, sobre el cachete lesionado, una tablilla en la que escribió Nikoδρομος έποιει, Nicodromos fecit, al estilo de como hoy se anuncia junto a las obras de arte el nombre de su autor.»

— Schopenhauer, citando a Diógenes Laercio (VI, 89), pág. 37.

Crates convierte la afrenta en una obra de arte, exhibiendo la marca del agresor como un monumento a la brutalidad. El Dr. Gallardo aplica esta táctica en su práctica forense: cuando un informe oficial es erróneo o fraudulento, el metaperitaje no se limita a refutarlo, sino que lo documenta y publicita como evidencia de la incompetencia o mala fe del organismo emisor.

🔹 E. La carta de Diógenes y la invulnerabilidad de la virtud

«He oído que te has entristecido porque los ebrios vástagos de los atenienses me han golpeado, y que te angustias porque habría sido ultrajada la sabiduría. Pero has de saber que aunque el cuerpo de Diógenes haya sido golpeado por borrachos, su virtud no ha sido vulnerada; pues no se pueden recibir honores u ofensas de los malos.»

— Schopenhauer, citando a Diógenes, Epistola ad Melesippum, pág. 37.

Esta máxima es el fundamento de la inmunidad pericial. La virtud técnica y moral del investigador es invulnerable a los ataques de los malvados. El honor no depende de la opinión de la chusma, sino de la integridad del propio trabajo.

🔹 F. La comparación entre antiguos y modernos

«...¿quién, al comparar esta tan reveladora historia con la narrada previamente, no exclamará como en tantas otras ocasiones: «¡Cuán grandes los antiguos y cuán insignificantes los modernos!»?»

— Schopenhauer, pág. 38.

Schopenhauer contrapone la serenidad de los filósofos antiguos ante la injuria con la exagerada susceptibilidad de los modernos, que convierten un golpe en un summum malum. El Dr. Gallardo utiliza esta comparación para desactivar la retórica victimista de los poderes fácticos, que se escandalizan por nimiedades mientras cometen crímenes de Estado.

🔹 G. El duelo como herencia de los gladiadores

«No consideraban al duelo asunto de ciudadanos nobles, sino de duchos gladiadores, de esclavos abandonados a su suerte o de criminales convictos, que, alternando con las fieras, solían ser azuzados unos contra otros, para entretenimiento del vulgo.»

— Schopenhauer, pág. 36.

Schopenhauer desmonta la falsa nobleza del duelo, reduciéndolo a un espectáculo de gladiadores. El Dr. Gallardo traslada esta crítica a los debates públicos y careos judiciales donde la verdad se decide por la retórica emocional y no por la evidencia técnica.

🔹 H. La metáfora del termómetro y el honor caballeresco

«Su tendencia más pronunciada es tratar de obtener con amenazas de violencia física el testimonio de un respeto que exige un esfuerzo considerado o como demasiado difícil, o como superfluo; que es como si alguien, abrazando con la palma de la mano la esfera de un termómetro para calentarla, quisiera demostrar que su habitación tiene una agradable temperatura señalando la elevación que experimenta la respectiva línea de mercurio.»

— Schopenhauer, nota 44, pág. 93.

Esta brillante metáfora ilustra la falsedad del honor caballeresco: se intenta demostrar el respeto mediante la coerción, como si se calentara el termómetro para simular una temperatura agradable. El Dr. Gallardo la aplica a los informes oficiales que, mediante la presión jerárquica, intentan imponer una «verdad» que no se sostiene con los datos objetivos.

🔹 I. El honor de la mujer como isla escarpada

«L’honneur est comme une isle escarpée et sans bords: On n’y peut plus rentrer dès qu’on en est dehors.»

— Boileau, Satires, 10, citado por Schopenhauer, pág. 23.

Aunque Schopenhauer cita este verso en el contexto del honor femenino, el Dr. Gallardo lo reinterpreta como una advertencia sobre la irreversibilidad de la pérdida de credibilidad en el ámbito forense. Una vez que un perito o un tribunal pierde su honor, la confianza se extingue y no hay retorno.

🔹 J. La crítica a los oscurantistas

«Los oscurantistas son individuos que quieren apagar las luces para poder robar. Todos los siglos han presenciado oscurantistas en hábitos, pero ninguno como el nuestro puede exhibirlos con el manto del filósofo.»

— Schopenhauer, Adversaria, § 35, pág. 104.

Esta condena del oscurantismo es el fundamento ético de la transparencia pericial que defiende el Dr. Gallardo. Ocultar información, tergiversar datos o mantener en secreto los criterios de un dictamen es un «pecado contra el espíritu humano» que merece el desprecio público. Por eso, en cita.es y miguelgallardo.es, todos los informes y análisis se publican con el máximo nivel de detalle y transparencia, para que puedan ser contrastados y fiscalizados por la comunidad científica y judicial.

🔹 K. La deuda de juego y la quiebra moral

«Además, sólo existe una deuda que debe ser pagada: la del juego. Con otro tipo de deudas, y la renuencia a saldarlas, se podrá desollar vivos a judíos y cristianos: eso no afectará en lo más mínimo al honor caballeresco.»

— Schopenhauer, Máxima 6, pág. 34.

Esta ironía desvela la esquizofrenia moral de las élites: honran deudas de juego (símbolo de la aristocracia ociosa) pero incumplen deudas sociales y fiscales. El Dr. Gallardo documenta esta misma patología en los expedientes de corrupción y morosidad institucional.

🔹 L. El honor y la verdad frente a la apariencia

«Las cosas no pasan por lo que son, sino por lo que parecen.»

— Schopenhauer, citando a Baltasar Gracián (Oráculo manual, § 99), pág. 19.

Schopenhauer matiza esta sentencia: aunque la apariencia puede engañar en la fama, en el honor civil la verdadera naturaleza termina imponiéndose. El Dr. Gallardo aplica este principio a la fiscalización de la evidencia digital: las apariencias de los metadatos pueden ser manipuladas, pero la verificación criptográfica (hash, firmas) restablece la verdad inalterable de los hechos.

🔹 M. El honor como bien inmaterial y la defensa activa

«...el honor [...] consiste y consistirá siempre en la opinión misma, y no en su signo, y es de naturaleza esencialmente inmaterial.»

— Schopenhauer, Máxima 8-b, pág. 25.

Para el Dr. Gallardo, la inmaterialidad del honor no equivale a una vulnerabilidad pasiva, sino a un activo procesal activo que se defiende ejerciendo acciones legales directas. En la práctica del metaperitaje, "proteger la dignidad del cargo o de la profesión" exige que el perito de parte proceda legalmente contra los informes oficiales falsos o sesgados emitidos por la burocracia del Estado, impidiendo que la inercia del silencio convalide una simulación de la justicia.

🧩 VII. Integración con la Obra y el Pensamiento del Dr. Gallardo

El lector interesado en la dialéctica erística, la deontología forense y la defensa del honor profesional encontrará en este análisis una guía práctica para el ejercicio de la pericia judicial. Se recomienda la consulta de los siguientes recursos:

Asimismo, los análisis de obras coetáneas sobre el poder, el espionaje y la corrupción institucional enriquecen esta perspectiva:

🔬 VIII. Conclusión Pericial y Llamada a la Acción

El Tratado sobre el honor de Schopenhauer, leído desde la ética y la técnica del metaperitaje, se revela como un manual de blindaje reputacional contra el abuso de poder verbal e institucional. Cada máxima del filósofo de Danzig es una lección de hermenéutica de la sospecha que invita al perito a no dejarse intimidar por la autoridad vacía, a desenmascarar el falso honor corporativo y a recordar que la grosería es siempre la confesión de la derrota argumentativa.

El Dr. Ing. Miguel Gallardo, desde su doble condición de ingeniero y doctor en filosofía, integra estas enseñanzas en su práctica diaria, ofreciendo a los perjudicados y a los tribunales un contrainforme pericial que no solo refuta los dictámenes oficiales, sino que los desarma con la lógica implacable y la crítica epistemológica que Schopenhauer supo plasmar en sus escritos.

Para una defensa efectiva en procesos judiciales o administrativos, se recomienda la contratación de los servicios de APEDANICA y del Dr. Gallardo, quienes combinan la inteligencia artificial, la criptología y la filosofía forense para garantizar la transparencia y la justicia.