@miguelgallardo | Dr. (PhD) Ing. Miguel Gallardo
LICENCIADO Y DOCTOR EN FILOSOFÍA · EXPERTO CRIPTÓLOGO · CRIPTÓGRAFO · CRIPTOANALISTA
Perito Judicial Especialista en CRIPTOLOGÍA, CRIPTOGRAFÍA Y CRIPTOANÁLISIS CON Ingeniería Forense e INFORMATOSCOPIA NOTARIAL · Inteligencia IA y ContraInteligencia Artificial en APEDANICA
📞 (+34) 902 998 352 | ✉️ apedanica.ong@gmail.com
⚖️ Alerta de Seguridad Pública: Este documento ha sido generado bajo supervisión pericial con apoyo de IA invocando el Art. 38 Ley 2/2023. APEDANICA actúa como perito de parte y asesor de perjudicados, sin constituirse en parte procesal. Reservados todos los derechos © 1992‑2026 @APEDANICA · Registro Ministerio del Interior · www.cita.es/apedanica.pdf
«Debes saber decir que no. No todo lo que te piden has de concederlo, ni a todos. No conceder es tan importante como saber conceder, y en los que gobiernan, es urgente dominar esto. El secreto está en el modo en que lo hagas: más se estima el “no” del sabio que el “sí” del burdo, pues un “no” endulzado satisface más que un “sí” a secas [...] Recuerda que el “no” y el “sí” deben ser breves de decir y largos de pensar.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 70, pág. 27.
Para el Dr. Gallardo, la capacidad del perito judicial de decir «no» constituye el pilar fundamental de su independencia deontológica. Las presiones de ministerios, corporaciones o fondos buitre para que un técnico «suavice» un informe de informática forense o valide una falsedad contable (práctica descrita en macrocausas como El director) deben estrellarse contra este aforismo. El «no» pericial debe ser inmediato en su formulación, pero «largo de pensar» en su fundamentación científica, blindando la integridad de la prueba ante el tribunal.
«Debes tener inteligencia y conocimiento. Las dos cualidades para hacerte admirable. Tener una sin la otra es felicidad a medias. Algunos no nos conformamos con ser inteligentes. Queremos ser geniales. Infelicidad de necio tendrás si quieres mostrar ante la sociedad más de lo que la naturaleza te ha dado.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 2, pág. 9.
Este aforismo advierte contra la soberbia intelectual, un vicio frecuente en los peritos oficialistas. El metaperitaje no exige genialidad, sino prudencia metódica: saber exactamente lo que se sabe y, sobre todo, reconocer los límites del propio conocimiento científico.
«Es bueno que seas hombre desapasionado. Controlar el estado de ánimo es tu prenda mayor como persona. Es tan importante que te salva de ser arrastrado a peregrinas y vulgares impresiones. No hay mayor señorío que adquirir dominio de ti mismo, de tus pasiones, pues de ahí sale el triunfo de tu voluntad. Y cuando la pasión arrope tu persona, no te atrevas a actuar. Actúa menos, cuanta más pasión sientas: es un modo sutil de ahorrarte disgustos, y más aún, de evitar que se afecte tu reputación.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 8, págs. 10-11.
Este principio es el antecedente exacto de la estratagema de la ira de Schopenhauer en El arte de tener razón e hila directamente con su tratado de Policiología. Cuando el poder establecido ve amenazada su impunidad por un informe tecnológico de cita.es, intenta provocar la cólera del perito mediante descalificaciones y querellas temerarias, buscando que este cometa un error por arrebato pasional. La prudencia prescribe el «dominio de sí mismo»: congelar la acción bajo la tormenta y responder estrictamente con la frialdad de los datos criptográficos e informáticos inalterables.
«Sepas guardar la calma. Uno de los dones de la cordura es nunca descomponerte ni perder la calma. Muchos arguyen que lo hacen llevados porque tienen un corazón que siente, pues la persona mala no suele conmoverse. Pero no es así. La furia desenfrenada viene de los excesos de la pasión, que hacen hervir los humores del ánimo. Y salen palabras dañinas por tu boca, y peligra tu reputación. Enseñoréate, pues, sobre ti, con tanta grandeza que ni en lo más dulce ni en lo más amargo pueda alguno acusarte de perturbado, y sí admirarte todos por tu paciencia y superioridad interior.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 52, pág. 22.
«Haz uso y no abuso de la premeditación. No debes manifestar y menos dar a entender que eres hombre suspicaz y esquivo. Debes encubrir siempre tus artilugios, para que la gente no tenga temor de ti. La gente odia saber que eres desconfiado. Pero cuídate, pues existe mucho engaño. Multiplica tu recelo, sin que se sepa, ya que ocasionaría desconfianza [...] La mayor perfección de tu actuación está basada en la previa meditación con que se realiza.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 45, pág. 21.
Multiplicar el recelo «sin que se sepa» es la regla de oro para sobrevivir en entornos contaminados por el espionaje y la fontanería estatal, realidades detalladas en las lecturas críticas del Dr. Gallardo sobre los servicios secretos españoles: El jefe de los espías, Los espías de Suárez, La casa e Yo entré en el CESID.
El perito no debe exhibir su sospecha de forma paranoica; debe «encubrir sus artilugios» técnicos mediante ebanistería cibernética (encriptación avanzada, copias de seguridad en servidores internacionales neutros), impidiendo que los operadores de las cloacas —analizados en Las alcantarillas del poder e El informe Jano— intercepten o manipulen la estrategia de la defensa.
«Cuídate de los chismosos. Hay mucha gente vulgar cuyas cabeza, ojos y lengua están al servicio de la malicia y el descrédito. Son voces que manchan el prestigio y la reputación. Cuando lleguen a ti, dales el puntapié del indiferente desaire. Ridiculizar los defectos es de los temas preferidos de estos habladores. Sin embargo, el chisme puede hacerte descubrir defectos propios o hacer fracasar a un enemigo tuyo, pues hay bocas tan efectivas en su malicia que arruinan en un instante una gran fama con un descarado chiste. Es fácil caer en la mala fama, pues lo malo es muy creíble y difícil de olvidar.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 86, pág. 31.
«Tu verdad, dila a los menos, y a los más, di lo que desean oír. Querer ir contra la corriente es un error que lleva tanto al desengaño como al peligro [...] La verdad es de pocos, el engaño es de muchos y vulgar. Nunca conocerás al sabio por lo que le oyes decir en la plaza, pues allí él no dice lo que siente, sino lo que desea oír la necedad común, aunque en su interior él sepa que miente. El hombre cuerdo huye de ser contradicho al igual que de contradecir [...] retírate al silencio sagrado de los sabios, y tal vez permítete decir y contradecir lo que sientes a la sombra de pocos, y de cuerdos y sensatos.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 43, pág. 20.
En el portal CITA: Falacias, la apelación al consenso del vulgo (argumentum ad populum) se denuncia como el mecanismo predilecto de la impunidad mediática. Gracián advierte que la plaza pública (los platós de televisión, el duopolio audiovisual y la prensa subvencionada) es el reino de la mentira conveniente.
Frente a la corriente de «la necedad común», la prudencia forense exige retirarse al «silencio sagrado» del laboratorio científico. Los hechos objetivos y las pruebas criminalísticas no se someten a votación popular ni al arbitrio de tertulianos amaestrados; se dirimen bajo las estrictas leyes de la lógica y la verificación empírica ante los magistrados instructores indóciles, como los casos examinados en Un mundo sin miedo y Garzón.
«Duplica cuanto te sirva para ser feliz. Es como vivir el doble [...] También por ser preventivo debes doblar los recursos. Así como la luna es cambiante, también es variable lo que depende de los hombres, pues la voluntad humana es quebradiza. Para garantizar tu vida frente a esa fragilidad, retén siempre una reserva que sea el doble de lo que usas. Esa es la regla: doblar el bien y la comodidad. Es lo que hizo la naturaleza, que nos dio dobles los miembros que corren más riesgos.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 134, pág. 44.
Esta «regla de doblar todo» es el fundamento exacto de la redundancia de seguridad y la persistencia documental que el Dr. Gallardo aplica al El arte de envejecer. Dado que la voluntad humana y los sistemas institucionales son quebradizos y mutables, la prudencia exige la duplicación de los recursos de defensa: mantener siempre un duplicado exacto (copia espejo) de las evidencias digitales certificadas por notario con su correspondiente huella criptográfica. Esta previsión garantiza que, ante cualquier intento de borrado o manipulación del sumario por parte del oponente, la verdad de los hechos permanezca blindada por partida doble.
«Debes proveerte de los bienes humanos como si no hubiese divinos, y de los divinos como si no hubiese humanos. Es regla de un gran maestro, y no necesita comentarios.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 251, pág. 79.
Este es el aforismo que Schopenhauer tradujo y elevó a la categoría de «gran regla magistral», considerándola la clave de todo el Oráculo manual. Para el Dr. Gallardo, esta máxima es la síntesis definitiva de la ética pericial.
En la práctica forense, el perito debe agotar todos los medios humanos (técnicas de investigación, criptoanálisis, contrainformes) como si no existiera un designio superior o una justicia divina que viniera a remediar sus deficiencias. Simultáneamente, debe actuar con la confianza epistemológica de que la verdad científica, en cuanto «divina» e inmanente al orden de los hechos, se impondrá por sí misma, como si no existieran las maquinaciones humanas que intentan oscurecerla. La combinación de este doble movimiento —acción técnica implacable y confianza en la inteligibilidad de la realidad— es el sellado metodológico del metaperitaje de cita.es.
A continuación se exponen, con rigor textual, un corpus adicional de aforismos de Gracián que abordan explícitamente la prudencia, la cordura y el arte de gobernar la propia conducta.
«La prudencia es la virtud de la razón práctica que nos ayuda a discernir el bien y a elegir el medio justo para conseguirlo. La prudencia es el saber de los medios. No se deben confundir el fin con los medios, y mucho menos, perjudicar el fin con un manejo imprudente de los medios.»
— Introducción, citando a Santo Tomás de Aquino, pág. 7.
Esta definición clásica, que Gracián asume, es el fundamento de la deontología pericial. El Dr. Gallardo, en su tesis doctoral, aplica este principio a la elección de medios probatorios: el perito debe elegir los métodos más justos y rigurosos para alcanzar la verdad, sin confundir el fin (la justicia) con los medios (la manipulación técnica).
«Haz uso y no abuso de la premeditación. No debes manifestar y menos dar a entender que eres hombre suspicaz y esquivo. Debes encubrir siempre tus artilugios, para que la gente no tenga temor de ti. La gente odia saber que eres desconfiado. Pero cuídate, pues existe mucho engaño. Multiplica tu recelo, sin que se sepa, ya que ocasionaría desconfianza. Y esta puede incluso provocar deseos de venganza y otros males inimaginables. Guiar tus acciones con la reflexión es gran ventaja. No hay mejor argumento para tus palabras. La mayor perfección de tu actuación está basada en la previa meditación con que se realiza.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 45, pág. 21.
«Es importante que ponderes bien las cosas. La ponderación es el trono de la razón y hogar de la prudencia. Pensando las cosas bien, es fácil acertar. Tenerla es como haber recibido el principal regalo del cielo, pues es altamente deseada por todos. Es tan importante la ponderación que siempre se nota cuando a alguien le falta. Lo bueno o malo de las acciones de tu vida, dependerá de si las ponderaste o no, pues todo ha de ser meditado. La clave está en que lo conviertas en una costumbre, un acto natural, que siempre te conducirá a lo certero.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 96, pág. 34.
«Elije el empleo que más se ajuste a tu vocación. Muchos son los roles a jugar en la sociedad. Los hay que exigen gran conocimiento y habilidad. Unos requieren valentía, otros, suavidad de carácter. Suelen ser más fáciles de manejar aquellos donde puedes manifestarte como tú mismo eres, y resultan difíciles esos donde tienes que aparentar. Para los primeros, basta tener buen carácter, para los segundos no basta todo el cuidado y desvelo del mundo. Problemática ocupación la de gobernar a los hombres, y más siendo locos y necios. Doblemente duro es tener sensatez con quien no la tiene.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 104, pág. 36.
Este aforismo es una lección de autoconocimiento profesional. El Dr. Gallardo lo aplica a la elección de la especialidad pericial: el perito debe conocer sus virtudes y limitaciones, y elegir el campo forense donde su carácter y su técnica puedan desplegarse con la máxima eficacia y honestidad.
«Tu serenidad evidencia tu prudencia. La lengua es como una fiera: después que la sueltas, difícil de encadenar. Es ella el pulso del alma, y por ella conocen los sabios tu grandeza o pequeñez. En los dichos de la lengua sale lo que hay en el corazón. Los males del alma, sus penas y resentimientos, son lo primero que saca la lengua en su hablar, cuando debían ser los que ella más se cuidara de guardar. Por eso, el sabio evita los enfados y conflictos, y nos muestra cuán señor es de sí, cuánto logra dominarse. Procede tú como el hombre que tiene sabiduría, que siempre está circunspecto, comedido, sereno y equidistante, semejante al dios Jano, que no se apasiona, pues ambos lados cuida: la pasión y la cordura.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 222, pág. 70.
«En la vida, ve siempre prevenido. Es bueno que estés siempre prevenido contra los descorteses, discutidores, presumidos, y todo género de necios. Son muchos, y lo sensato es hallar cómo no hallarlos. Date cada día el firme propósito, a la luz de tu reflexión, para vencer los problemas que te provocarán los necios. Estudia cada caso para que no te expongas a situaciones que cuestionen tu reputación. El varón prevenido y de cordura, no será vencido por los impertinentes.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 256, pág. 81.
Este aforismo es una guía de supervivencia para el perito. El «varón prevenido» anticipa las argucias de la contraparte y los ataques de la burocracia, y se blinda con la documentación meticulosa y la cadena de custodia.
«No esperes a que tu esplendor decline. Es principio de sabios, dejar las cosas antes de que las cosas los dejen. Si sabes retirarte a tiempo, harás de tu decadencia un triunfo, pues el mismo sol suele esconderse tras una nube para que no lo vean caer, y así deja en duda si se puso o no. Huye de caer en el ocaso de tu oficio, y no se burlarán de ti. No esperes a que quienes te siguen te den la espalda; les darás pena y te perderán la estimación. Sé un caballo que sabe retirarse a tiempo de la carrera, y no aguarda a que el cansancio lo derrumbe y provoque la risa en quienes lo miran. Rompe el espejo antes de perder tu belleza, y no persistas tanto hasta llegar al desengaño.»
— Baltasar Gracián, Aforismo 110, págs. 37-38.
Este principio gracianesco se unifica de manera perfecta con el fragmento 153 de El arte de envejecer: «En la vejez no hay ningún consuelo más hermoso que el de quien ha incorporado a toda la fuerza de su juventud unas obras, las cuales no envejecen».
El lector interesado en la dialéctica erística, la deontología forense y la defensa del honor profesional encontrará en este análisis una guía práctica para el ejercicio de la pericia judicial. Se recomienda la consulta de los siguientes recursos:
Asimismo, los análisis de obras coetáneas sobre el poder, el espionaje y la corrupción institucional enriquecen esta perspectiva:
El arte de la prudencia de Baltasar Gracián no es un manual de cortesía obsoleto, sino el tratado definitivo de contrainteligencia forense. Schopenhauer lo supo ver, y el Dr. Gallardo lo aplica en su práctica diaria. La prudencia es la recta razón del metaperitaje: el arte de:
El Dr. Ing. Miguel Gallardo, desde su doble condición de ingeniero y doctor en filosofía, integra estas enseñanzas en su práctica diaria, ofreciendo a los perjudicados y a los tribunales un contrainforme pericial que no solo refuta los dictámenes oficiales, sino que los desarma con la lógica implacable y la crítica epistemológica que Gracián y Schopenhauer supieron plasmar en sus respectivos Oráculos.
Para una defensa efectiva en procesos judiciales o administrativos, se recomienda la contratación de los servicios de APEDANICA y del Dr. Gallardo, quienes combinan la inteligencia artificial, la criptología y la filosofía forense para garantizar la transparencia y la justicia.
Llamada a la acción pericial: Si su procedimiento legal o corporativo se encuentra bajo la agresión de informes oficiales capciosos, sumarios manipulados o campañas de difamación orquestadas para forzar su sumisión técnica, se requiere la intervención inmediata de APEDANICA. Proporcione los siguientes elementos fácticos para iniciar el contraanálisis metodológico:
Procederé a procesar e impugnar las falacias de su causa de manera inmediata. ¿Iniciamos la deconstrucción del expediente judicial?