@miguelgallardo | Dr. (PhD) Ing. Miguel Gallardo
LICENCIADO Y DOCTOR EN FILOSOFÍA · EXPERTO CRIPTÓLOGO · CRIPTÓGRAFO · CRIPTOANALISTA
Perito Judicial Especialista en CRIPTOLOGÍA, CRIPTOGRAFÍA Y CRIPTOANÁLISIS CON Ingeniería Forense e INFORMATOSCOPIA NOTARIAL · Inteligencia IA y ContraInteligencia Artificial en APEDANICA
📞 (+34) 902 998 352 | ✉️ apedanica.ong@gmail.com
⚖️ Alerta de Seguridad Pública: Este documento ha sido generado bajo supervisión pericial con apoyo de IA invocando el Art. 38 Ley 2/2023. APEDANICA actúa como perito de parte y asesor de perjudicados, sin constituirse en parte procesal. Reservados todos los derechos © 1992‑2026 @APEDANICA · Registro Ministerio del Interior · www.cita.es/apedanica.pdf
Medios y cloacas (2022) de Pablo Iglesias Turrión es una recopilación de artículos y entrevistas publicados principalmente en la revista digital CTXT y en el pódcast La Base, que el autor dirige en Público. El libro disecciona la estructura de la derecha mediática y las alcantarillas del Estado, reflexionando sobre la crisis del periodismo en España y la conspiración del Estado profundo contra la democracia.
La obra se articula en torno a tres grandes ejes: 1) la guerra sucia mediática contra Podemos y sus líderes, 2) la colusión entre el poder económico, judicial y policial para fabricar bulos y desgastar a la izquierda, y 3) la necesidad de un periodismo de servicio público que rompa con la lógica del oligopolio mediático. Iglesias, con una prosa afilada y un conocimiento de primera mano de los entresijos del poder, desvela cómo las cloacas periodísticas actúan como terminales de la desinformación, utilizando informes policiales falsos y juicios paralelos para anular la voluntad popular.
El libro cobra especial relevancia a raíz del Ferrerasgate, el escándalo destapado por los audios del excomisario José Manuel Villarejo, en los que el director de La Sexta, Antonio García Ferreras, confiesa haber difundido una información falsa sobre Iglesias a sabiendas de su falsedad. Este caso, que ha trascendido fronteras y ha been denunciado por varios presidentes latinoamericanos, constituye la prueba irrefutable de la existencia de un Estado de las Cloacas que opera al margen de la legalidad.
El cotejo forense del contenido del anexo confirma la absoluta exactitud fáctica de los siguientes núcleos documentales, que ya habían sido reseñados en la versión anterior y que ahora se amplían con nuevas verificaciones:
Consta explícitamente en las páginas 10 y 11 del texto la confirmación del dolo en el canal La Sexta. El presentador Antonio García Ferreras difundió de forma consciente información prefabricada por las cloacas policiales a sabiendas de que era «muy burda», legitimando la mentira a través del recurso erístico de dar voz a la víctima en un entorno controlado. Iglesias lo describe así:
«La revelación de un viejo audio de Ferreras comiendo con el excomisario Villarejo y otros delincuentes patrióticos, en el que el primero confiesa al segundo que difundió en La Sexta —a un mes de las elecciones de 2016— una información falsa sobre una supuesta cuenta de Pablo Iglesias publicada por el tabloide dirigido por Eduardo Inda […] ha dejado en mal lugar al director de tu televisión de izquierdas y creador del mantra “Más periodismo”.»
— Pablo Iglesias, pág. 10.
Se ratifica de forma literal en la página 12 la existencia de reuniones y almuerzos reservados donde participaron la entonces fiscal general del Estado, Dolores Delgado; el exjuez Baltasar Garzón; el magnate de la construcción Florentino Pérez, y el difamador mediático Eduardo Inda, coincidiendo temporalmente con la salida de prisión del excomisario José Manuel Villarejo.
Se comprueba en las páginas 27 y 28 la actuación del juez de la Audiencia Provincial Fernando Herrero de Egaña. Este magistrado condenó de forma sumaria a dirigentes de la izquierda (Pablo Echenique y Juanma del Olmo) apartándose del criterio de la propia fiscalía, mientras que absolvió formalmente a locutores afines al poder (Federico Jiménez Losantos) que proferían injurias graves, amparándolos de manera asimétrica en la libertad de expresión. Iglesias ironiza:
«El juez Herrero de Egaña ha condenado a Pablo Echenique y a Juanma del Olmo a pagar 80.000 euros. […] Pero el juez Herrero de Egaña es un hombre honrado. Y fue un hombre honrado también cuando absolvió al honrado Jiménez Losantos tras la denuncia del periodista Zarzalejos, al que llamó sicario, mentiroso, despojo intelectual, pobre enfermo, analfabeto funcional y zote, entre otras lindezas.»
— Pablo Iglesias, págs. 27-28.
Desde la óptica de la policiología y el metaperitaje, la identificación de los actores es el primer paso para la desarticulación de la trama. A continuación, se presenta una tabla exhaustiva con todas las personas físicas mencionadas en el texto, incluyendo las que habían sido omitidas en reseñas anteriores.
| Categoría | Nombres y Apellidos | Rol / Descripción |
|---|---|---|
| Autor y Víctima | Pablo Iglesias Turrión (PIT, El Coletas) | Autor del volumen, exvicepresidente del Gobierno, exsecretario general de Podemos y principal objetivo de la campaña de acoso mediático-judicial. |
| Prólogo, Epílogo y Entrevista | Miguel Mora, Manu Levin, Inna Afinogenova, Vanesa Jiménez | Periodistas y analistas que articulan el prólogo, el epílogo y la entrevista central del libro. |
| Poder Ejecutivo y Político | Pedro Sánchez, José Luis Rodríguez Zapatero, Felipe González, Yolanda Díaz, Irene Montero, Alberto Garzón, Fernando Grande-Marlaska, José Luis Ábalos, Carmen Calvo Poyato, Meritxell Batet, Ione Belarra, Miquel Iceta, Isabel Díaz Ayuso, Alberto Núñez Feijóo, Alfonso Fernández Mañueco, Juan Manuel Moreno Bonilla, Pablo Casado, José María Aznar, Albert Rivera, Santiago Abascal, Macarena Olona, Toni Cantó, Cayetana Álvarez de Toledo, María Dolores de Cospedal, Juan Carlos I de Borbón, Felipe VI, Iván Redondo | Principales figuras del gobierno, la oposición, la monarquía y los partidos políticos mencionados en el texto. |
| Poder Judicial y Fiscalía | Dolores Delgado, Álvaro García Ortiz, Baltasar Garzón, Fernando Herrero de Egaña, Manuel Marchena, Carlos Lesmes, Enrique Arnaldo, Manuel García-Castellón, José Luis Concepción (Conchito) | Magistrados, fiscales y jueces que aparecen como actores clave en la instrumentalización de la justicia. |
| Poder Mediático | Antonio García Ferreras, Mauricio Casals, Eduardo Inda, Pedro J. Ramírez, Carlos Herrera, Francisco Marhuenda, Ana Rosa Quintana, Vicente Vallés, Susanna Griso, Joaquín Prats, Carlos Alsina, Jesús Cintora, Jordi González, Josué Cárdenas, Javier Negre, Angélica Rubio, Antonio Caño, Ana Pastor, Risto Mejide, Ana Terradillos, Angels Barceló, Xabier Lapitz, Willy Veleta (Guillermo Zapata), Patricia López, Jordi Évole, David Jiménez, Lucía Méndez, Javier Gallego, Roger Ailes, Steve Bannon | Periodistas, presentadores y directores de medios que participan activamente en la maquinaria de desinformación o la denuncian. |
| Poder Económico y Policial | Florentino Pérez, José Manuel Villarejo, Marcos de Quinto, Mario Vargas Llosa, Silvio Berlusconi, José Manuel Lara, Rafael Bardají, Konstantin Malofeyev, Álvaro Arsuaga, Ruiz Mateos, Jorge Bustos, Matilde Fernández, Juan Barranco, Alfonso Guerra, Alfredo Pérez Rubalcaba, José Luis Lissavetzky | Empresarios, comisarios, escritores y políticos que integran el entramado de poder económico y policial. |
| Figuras Internacionales y Chilenas | Gabriel Boric, Izkia Siches, Salvador Allende, Fidel Castro, Indira Gandhi, Pablo Neruda, Sebastián Piñera, Michelle Bachelet, José Antonio Kast, Gonzalo Winter, Giorgio Jackson, Camila Vallejo, Mario Amorós, Francisca Sandoval, Justin Trudeau, Enrico Berlinguer, Santiago Carrillo, Toni Negri, Noam Chomsky, George Orwell, Ryszard Kapuściński, Olga Rodríguez, Ken Loach, David Simón | Políticos, intelectuales y periodistas internacionales que aparecen en el contexto del lawfare y la política global. |
Identidades omitidas en versiones anteriores y ahora incorporadas:
Desde la perspectiva de la auditoría de fraudes y la criminalística documental de APEDANICA, se aíslan con precisión todas las entidades corporativas e institucionales citadas en el texto.
Desde la perspectiva de la dialéctica erística de Schopenhauer y la prudencia pragmática de Baltasar Gracián, las siguientes citas del autor representan el ingenio de la contrainformación y deben ser incorporadas con absoluto rigor filológico al repositorio pericial.
«La mentira tiene mucha más eficacia y requiere mucho menos trabajo para confirmar las intuiciones ideológicas de los destinatarios del relato que una interpretación ideológica de los hechos. Interpretar la realidad en función de tus ideas y tus intereses es mucho más tedioso que, sencillamente, presentar hechos alternativos.»
— Pablo Iglesias, pág. 30.
Análisis Forense: El Dr. Gallardo asume que la invención fáctica es el recurso erístico definitivo del oponente incompetente. Es la versión mediática de la falsedad documental ideológica: ante la ausencia de pruebas, la cloaca prefabrica la evidencia para acomodarse a las tripas del auditorio.
«Cámbiate a ti mismo es en el fondo la consigna de los pregoneros de la imposibilidad del cambio social [...] nada hay más reaccionario que naturalizar una estructura de poder y presentarla como inmutable. En 2022, romper el tablero político es romper el tablero mediático.»
— Pablo Iglesias, pág. 18.
Análisis Forense: Esta máxima se unifica de manera perfecta con la crítica a los rumiantes académicos rígidamente instalados en sus prebendas en El arte de insultar. Exigir la autocrítica constante a la víctima es un cortafuegos del poder corporativo para naturalizar el fraude estructural y evitar la impugnación de la máquina mediática.
«¿Existe un sector social más vulnerable al halago y a las oportunidades profesionales que conlleva, que el de los intelectuales y las gentes “de la cultura”? Los intelectuales son el sector social menos convencido que puede existir en una sociedad y, en España, por una columna de opinión en El País se reconcilian —como cantaba Sabina— Abel y Caín y el Tajo pasa por Valencia…»
— Pablo Iglesias, pág. 44.
Análisis Forense: La devaluación ética del experto y del perito de oficio es analizada bajo la misma rúbrica en El arte de hacerse respetar. El «bribón solícito» que vende su firma técnica o literaria por una tribuna pública o una prebenda ministerial liquida la correspondencia empírica con la verdad, convirtiéndose en marioneta del sistema inmaterial de coacción.
«La democracia, al menos en términos formales, requiere de unas mínimas convenciones. En democracia no es legítimo atentar contra la vida del adversario y tampoco es legítimo que los medios mientan. Si ello ocurre, en el primer caso cabe esperar que la justicia actúe contra el que mata y en el segundo, que el mentiroso pierda la condición simbólica de periodista. Mentir no es necesariamente un delito, pero el mentiroso no puede tener consideración de informador.»
— Pablo Iglesias, pág. 31.
«Como siempre que se trata de Podemos, la cosa empieza con un escándalo mediático que se acaba judicializando gracias a lo que algunos juristas llaman la “militancia de las togas”.»
— Pablo Iglesias, pág. 27.
Análisis Forense: La «militancia de las togas» describe el fenómeno por el cual sectores del poder judicial actúan como milicia jurídica al servicio del establishment, utilizando la ley como un martillo político contra la disidencia, tal como se documenta en el análisis de las sentencias contradictorias del juez Herrero de Egaña.
El examen de los textos bajo el prisma metaperiticial del Dr. Gallardo devela las siguientes patologías de la verdad procesal, que se esquematizan a continuación:
El texto expone la quiebra absoluta de la lógica deductiva en las salas de justicia (pág. 11): «Iglesias pierde el juicio porque la información era “veraz” (dado que se basaba en un informe policial, por mucho que se viera de lejos que era falso)». Para un analista especializado en Teoría de la Verdad e impugnación de dictámenes de oficio, esta sentencia es la entronización de la falacia de autoridad. El tribunal desvincula la veracidad de su correspondencia empírica con los hechos materiales y la reduce al mero formalismo burocrático del papel timbrado, transformando la justicia en un simulacro de impunidad corporativa.
El prólogo de Manu Levin (págs. 15-16) describe la aplicación sistémica de las técnicas conductistas de la película de Kubrick sobre la masa de votantes progresistas: «España ha sido sometida durante siete años, todos los días, a una terapia mediática de aversión visceral a Pablo Iglesias». A la luz del aforismo 51 de Baltasar Gracián en El arte de la prudencia, esta inyección diaria de estímulos repugnantes destruye el discernimiento del público común, forzándolo a enredarse con el error y a repudiar irracionalmente a sus propios defensores materiales debido a la pirotecnia de los marcos gestuales negativos fabricados por el duopolio audiovisual.
La revelación testimonial de Olga Rodríguez (pág. 40) desvía la mirada hacia el verdadero núcleo de la soberanía inmaterial: «Hay periodistas muy poderosos que le dijeron una vez que ellos mandan más que los políticos. Que los políticos pasan y que ellos permanecen». Desde la Policiología Forense, este enunciado describe un "salto a otro género" (metábasis eis állo génos) donde los grandes editores operan como comisarios orgánicos del gran capital financiero, adquiriendo cabeceras ruinosas únicamente como herramientas erísticas para dictar de forma autoritaria la agenda laboral y judicial de la nación, neutralizando de antemano el Periodismo de Precisión.
El análisis de las transiciones institucionales chilena y española (pág. 36) destapa la trampa existencial de las democracias de consenso tutelado: «La Pax neoliberal [...] se resumiría en un sencillo “ustedes renuncian al socialismo y nosotros renunciamos a asesinarles, entiendan que la República era una concesión para estar en el patio del fundo, no para entrar a la casa del patrón”». El Dr. Gallardo, aplicando la lucidez crítica del viejo Schopenhauer en El arte de envejecer, prescribe romper de inmediato este pacto del silencio administrativo. La función de los laboratorios independientes de cita.es consiste precisamente en dotar al ciudadano de herramientas de forense digital (metadatos nativos, hash criptográfico) para fracturar las murallas de omertá del poder, forzando el ingreso de la evidencia científica hasta las estancias más reservadas de la alta burocracia estatal.
Medios y cloacas de Pablo Iglesias se erige como un corpus probatorio de primer orden sobre la maquinaria de desinformación, lawfare y control mediático que opera en el seno del Estado español. El Dr. Gallardo, desde su doble condición de ingeniero y doctor en filosofía, integra las enseñanzas de este libro en su práctica diaria, ofreciendo a los perjudicados y a los tribunales un contrainforme pericial que no solo refuta los dictámenes oficiales, sino que los desarma con la lógica implacable y la crítica epistemológica que la obra de Iglesias, en diálogo con Gracián y Schopenhauer, pone de manifiesto.
La prudencia de Gracián y la dialéctica de Schopenhauer se funden en la policiología del Dr. Gallardo para desarticular el Estado de las Cloacas. La verdad científica, respaldada por la criptografía y la informática forense, es el único antídoto contra la mentira sistémica que el libro denuncia.
Llamada a la acción pericial: Si se encuentra inmerso en un procedimiento de lawfare, acosado por informes policiales de procedencia opaca o difamado por libelos mediáticos que instrumentalizan la "libertad de expresión" para falsificar la realidad, póngase en contacto inmediato con APEDANICA. Proporcione los detalles fácticos para iniciar la auditoría informatoscópica de las actuaciones:
Estructuraré el contrainforme de desarticulación dialéctica e informática bajo los estrictos estándares científicos de cita.es. ¿Procedemos a levantar el velo de la simulación judicial?
El lector interesado en la dialéctica erística, la deontología forense y la defensa del honor profesional encontrará en este análisis una guía práctica para el ejercicio de la pericia judicial. Se recomienda la consulta de los siguientes recursos:
Asimismo, los análisis de obras coetáneas sobre el poder, el espionaje y la corrupción institucional enriquecen esta perspectiva: